No te fíes de tus super-habilidades

habilidad

-Tengo la escalera guardada, para lo que es, me subo en la silla y acabo antes –

-Cruzo por aquí mismo que el paso de peatones me pilla a trasmano –

-Sólo es un taladro, las gafas las tengo guardadas en el cuarto trastero, tardo más en buscarlas que en lo que tengo que hacer –

-Sólo va a ser un rato con el ordenador, lo hago en esta mesa aunque me pille muy alta, por no cambiar las cosas de sitio… –

¿Cuántas veces hemos oído estas frases o parecidas? ¿Cuántas veces hemos presenciado situaciones similares? ¿cuántas veces hemos hecho nosotros lo mismo?

¿Qué nos hace realizar ciertas tareas de forma insegura incluso teniendo los medios adecuados?

Tal vez, en esas situaciones nuestra mente hace este cálculo sin ser nosotros conscientes:

Lo que tardo y me cuesta físicamente ir a por la escalera ≥ la probabilidad de que me caiga de la silla

Pero seguramente tomamos estas decisiones de manera tan rápida, que hacemos un cálculo del riesgo bastante subjetivo.

Tal vez no me ha dado tiempo a incluir en esta cuenta que estoy en casa con las zapatillas de chancla, que la caja que iba a coger estaba demasiado alta y además tenía otra encima…

Muchas de las acciones que hacemos a diario en casa, en la calle, son asimilables perfectamente a muchas de las tareas que realizamos en nuestros trabajos: escribir en un ordenador, subirnos a una escalera, utilizar una máquina, conducir, etc., si conseguimos percibir de forma objetiva los riesgos de estas actividades cotidianas y nos habituamos a hacerlas de manera segura, estaremos dando el primer paso para conseguir prevenir también los riesgos laborales.

Además, no debemos pasar por alto, que nuestra actitud puede resultar multiplicadora de hábitos seguros entre compañeros y muy especialmente en la familia, con nuestros niños.

Pero… ¿cómo podemos percibir de forma objetiva los riesgos? Aquí van algunos consejos indicados para antes de comenzar la tarea:

  • Verbalizar lo que queremos hacer, o apuntarlo en un papel. Esto nos dará tiempo para reflexionar un poco más e identificar todas las posibles fuentes de riesgo (la caja está demasiado alta para la escalera que tengo, lo que tengo que escribir en el ordenador me va a llevar mucho tiempo, etc.).
  • Planificar lo que necesitamos: tengo que hacer “esto”, necesito “estos equipos”, “este tiempo”, etc.
  • Planificar cuándo lo vamos a hacer, poner fecha y hora. Nos dará más pereza realizar correctamente la tarea, si no tenemos tiempo suficiente porque se me hace tarde para ir a comprar, o tengo que ir a recoger a los niños. Esto vale también para cuando debemos utilizar los pasos de peatones o conducir, si vamos con el tiempo muy justo… ya sabemos lo que pasa. Apliquemos el refrán “vísteme despacio que tengo prisa”.

Y en acciones cotidianas, automáticas y frecuentes como cruzar la calle, conducir, subir y bajar escaleras, cocinar, etc., habituarnos a utilizar los sistemas o medidas de seguridad o protección que ya están incorporados y presentes, no confíes en tus super-habilidades personales, en algún momento te pueden fallar y las consecuencias pueden ser muy graves. Si existen esos elementos de seguridad, es porque ya está comprobado que son necesarios. Utiliza el paso de peatones, el pasamanos de la escalera, el cinturón de seguridad…, en estos casos es sencillo, no tienes que echar ninguna cuenta ¡ya están echadas!

Venga, comparte tu opinión ¡que seguro que es muy interesante!

Os dejo esta infografía sobre el tema:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s